La temporada de frío que demanda algunos ajustes y refuerzos en calefacción ya empezó. Los caloventores, estufas y aires acondicionados con calefacción se convierten en productos buscados por las familias para hacer más confortable el hogar durante el invierno. Pero cada uno de ellos tiene un consumo diferente que impacta de forma desigual en la boleta de luz a fin de mes.

El secreto para calefaccionar mejor tu casa y reducir la factura eléctrica

Las olas de frío ya afectaron a todo el país, incluso sin haber entrado en la crudeza del invierno. Se espera que los episodios de frentes fríos se repitan algunas veces más en los próximos meses o, por lo menos, hasta llegar al primer mes de invierno. Resta todavía un tiempo para seguir calefaccionando la casa, por lo que es importante para la economía familiar saber cuál es el consumo de cada aparato calefactor.

Caloventor, estufa eléctrica o aire acondicionado

El Ente Nacional Regulador de Electricidad (ENRE) invita a evaluar cuántos kilowatts consume por hora cada electrodoméstico diseñado para combatir el frío en el hogar. Los más eficientes combaten el frío utilizando los kWh estrictamente necesarios; de este modo reducen al máximo el impacto en el monto de la factura del servicio eléctrico.

El ENRE calcula cuánto usa un dispositivo de calefacción encendido durante cuatro horas, cinco días a la semana. Un aire acondicionado de 2200 frigorías frío/calor con tecnología inverter puede consumir 40,49 kWh por mes. Uno de las mismas características pero sin tecnología inverter, en cambio, puede gastar hasta 62,29 kWh por mes.

Por otra parte, un caloventor pequeño con termostato encendido 20 horas a la semana puede tener un consumo cercano al de un aire acondicionado de 3500 frigorías sin tecnología inverter: 92,29 kWh por mes. El mismo consumo se da con una estufa halógena de tres velas con termostato o con un radiador eléctrico mediano con termostato.

Tecnología inverter para calefaccionar

Aunque los equipos con tecnología Inverter son más caros y demandan una mayor inversión, el ahorro de kWh consumidos termina compensando el costo inicial. Eso significa que el gasto al principio puede ser elevado pero, a largo plazo, resulta conveniente para la economía del hogar.

A la hora de comprar la opción más conveniente para el tipo de ambiente que desean calefaccionar, los interesados también harán bien en comparar las etiquetas de Eficiencia Energética de cada prototipo analizado. Si el presupuesto lo permite, elegirán aquellos identificados con la letra A.